domingo, 8 de abril de 2012

Capítulo 75: De recuerdos

Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.
Paulo Coelho

No he podido evitarlo. Al leer nuevos blogs de nueva gente que se prepara el EIR para ser matrona (cada vez hay más blogs y me alegro), he recordado todo de nuevo.

Parece que después de estos dos años lo había olvidado, pero es completamente inolvidable. Quizá esos sentimientos que viví hayan quedado un poco enterrados por las nuevas e intensas vivencias, pero he conseguido recuperarlos.

El dormir todas las noches imaginando como te sentirías al saber que tienes plazas. Imaginando tu primer día de residencia, asistiendo un parto, aprendiendo en clase, etc.

Ese sentimiento que te movía, que te impulsaba a seguir, a levantarte por la mañana y abrir el libro y comértelo con patatas porque quería sentimientos reales, necesitaba hacerlo realidad, necesitaba dedicarme a lo que quería desde que tenía 11 años!. Y en los descansos?? pues a soñar despierta, a ponerte una canción (en mi caso, marchin on de one republic) y seguir imaginando. Y tras esos 5 minutos o 10 de descanso, de nuevo a pelearme con el libro.

Ir por la calle y de nuevo en tu mundo, ¿sería todo realmente tan bueno como imaginaba?.

Y una vez que consigues plaza...INDESCRIPTIBLE.

El día que salían las listas provisionales decidí irme al cine con mi novio a eso de las 10 para no comerme la cabeza. LLegué a casa a las 12 y media. Encendí el ordenador. Recuerdo que estaba nerviosa, pero segura. Y lo ví, vi ese número, y en milésimas de segundo todo se hizo real, uno de los sentimientos más intensos que había vivido nunca, mejor de lo que había imaginado, y GRITÉ y mi madre saltó de la cama y me abrazó. Mi novio me besó. Yo no lloré al contrario de lo que creía, sólo era capaz de sonreir, bueno, de reir con una risa nerviosa, estaba EN EL CIELO. Deseaba que llegara el día siguiente para decírselo a todos. Dormí como una reina, ni siquiera sé si soñé, pero no me hacía falta, MI SUEÑO YA ERA REAL.

Y a partir de ahí hasta la elección de plaza fue como vivir en una nube porque no me lo terminaba de creer, sabía que había pasado, que lo había conseguido, pero parecía que era todo un sueño.

Y ahora estoy aquí a 40 días de terminar la residencia, a 40 días de un nuevo cambio. A 40 días de que sea más real aún y oficialmente sea COMADRONA.

Así que si algún opositor EIR me lee, que luche, que sólo este sueño sea el motivo para seguir y que este sueño ensombrezca todos esos sentimientos negativos que surgen por el camino, porque cuando lo consigues todo el esfuerzo habrá merecido la pena.

martes, 20 de marzo de 2012

Capítulo 74: Sesenta



Guarda algunos recuerdos de tu pasado porque sino ¿cómo podrás demostrar alguna vez que no fué un sueño?

Justo dos meses, SÓLO DOS MESES. Es en estos momentos cuando miras atrás y ves todo el tiempo que ha pasado, y todo lo que has vivido en ese tiempo, y todo lo que ha cambiado tu vida, porque desde luego cambios personales ha habido y muchos.

Sé que este año no he dedicado mucho tiempo al blog. Quizá sólo lo usé como vía de escape en los malos momentos y sólo quede reflejado lo negativo de la residencia.

Sí, lo he pasado muy mal en algunos momentos. Y más por la presión que por el trabajo en sí.
Me he sentido muchas veces como un marioneta en manos de un titiritero. He tenido que callar mucho pero a la vez y por fin, he aprendido a defender lo que es mio, mis derechos, mi terreno, y también he hablado cuando tenía que hablar sin tener miedo. Porque al final te cansas de tanto temer, porque al final te cansas de tanto pensar en las consecuencias. Luchar es importante, si luchas ahora estás preparada para luchar en el futuro contra quién sea. Me he crecido, y no tengo miedo de decirlo, ya no me achico tanto ante un ginecólogo o ante un médico en general. Algunos se han ganado mi respeto y otros lo han perdido desde hace mucho.

Sé muy bien qué camino quiero llevar, y desde luego o cambia mucho la situación o EL HOSPITAL NO ES MI SITIO.

Quedan 60 días y todavía mucho que pelear y mucho que aprender, aunque para aprender está la vida entera.

He aprendido a apreciar las pequeñas cosas, los pequeños momentos que componen la vida, el valor de los tuyos, el valor del tiempo libre, que no todo es trabajo, que no todo es una nota, porque un 8 o un 5 no va a decir si soy mejor o peor matrona. He aprendido a tomarme todo tan a pecho, a relajarme cuando veo que las cosas me sobrepasan. Me he dado cuenta de lo que quiero en mi vida.


Sabía que el parto era el momento más especial en la vida de una nueva familia, pero con la residencia le he dado aún más importancia si cabe. He aprendido a disfrutar de los partos, a asistirlos sólo con mi presencia, a intentar intervenir lo menos posible, a intentar hacer que ese momento sea sólo de la pareja y el bebé...

He aprendido que la matrona no sólo está en partos. También me encanta la atención primaria, por la complicidad que llegas a alcanzar con la mujer, por la pequeña familia que llegas a formar, por los momentos de risas y los momentos de llantos, por la ayuda que ofreces y por los momentos que ellas te dan, por lo que aprendes de ellas, por las preguntas tan raras que te hacen que te quedas patidifusa...jajaja.

A dos meses de alcanzar mi sueño: SER MATRONA.

viernes, 6 de enero de 2012

Capítulo 73: El tiempo pasa

El tiempo pasa y yo tengo el blog abandonado, pero no del todo.
Hace tiempo que no escribo, he pasado ya por bastantes rotaciones desde la última vez que escribí: atención primaria en Diciembre y actualmente en rehabilitación del suelo pélvico y planificación familar.

Atención primaria me encanta, la verdad. Me gusta el contacto tan directo con las embarazadas y sus parejas, la confianza que se puede llegar a establecer entre nosotras, el resolver dudas...me gusta y me lo he pasado bien.

En cuanto a rehabilitación del suelo pélvico también me está gustando. Es increible lo que puede llegar a provocar un parto, sobre todo en litotomía o si se ha empleado instrumentación...y ya no te digo con el Kristeller...impresionante. Y lo bien que viene una buen fortalecimiento del suelo pélvico tanto antes como despúes del parto.

Luego está planificación familiar. No es que no me guste en sí, pero como estamos ahí en plan mueble, pues bueno, no la aprecio tanto.

Estas dos noches tengo guardia y sólo estoy pensando "que no sea cómo las últimas!!", porque si, la última vez incluso tuvimos que llamar a la resi de gine porque no dábamos para todo.





El tiempo pasa... corre....vuela. En 133 días seré matrona. 133. Esta etapa es dificil: se encuentran muchos sentimientos, muchos pensamientos: SERÉ CAPAZ YO SÓLA? ESTOY PREPARADA? POR QUÉ TENGO MIEDO?, pero a la vez quieres alcanzar esa puerta. Sólo estás a unos pasos de ella e intentas alargar el brazo porque lo único que quieres, lo único por lo que ahora estás en ese punto, es tomar el pomo, abrirla y ver de nuevo tu vida en el punto en el que la dejastes. Volver a ser la de siempre, volver a tener otras preocupaciones que no sean sesiones clinicas, cursos y discusiones con tutores, volver a tener vida propia.

133 días y de nuevo acaba una etapa y empieza otra.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Capítulo 72: A flor de piel

Los ánimos están un poco caldeados, los sentimientos a flor de piel, soledad a días (menos mal que vienes TÚ siempre que puedes), sin tiempo para pensar en nada más que en "haz este trabajo para la próxima semana" ,"prepara dos charlas", "estudia", "ve a la rotación"...A veces ni tiempo para pararte a tomar aire y decir "o bajas el ritmo o lo pagas psicológicamente".
Incluso a veces recibes comentarios que te hancen sentir como una quejica que no sabe apreciar lo que tiene. Pero esto se acusa, y mucho.
Este fin de semana ha sido más desahogado, "sólo" estudiar las enfermedades pulmonares en la gestación y preparar un trabajo sobre diabetes gestacional. He estado sola. He tenido algo de tiempo para pensar, por fin!!!.

Ahora ya sabeis que estoy en planta de alto riesgo. Estoy bien, el trato es bueno, y aprender...algo aprendo...jejeje, bastante, pero ahora hay casi más periféricos que de la unidad.
Lo único malo que le veo es que las residentes somo las encargadas de hacer los test de la planta por falta de personal, sin nadie " a nuestro cargo". Al menos lo veo como un "ponte a prueba", jeje, y lo voy superando. Parece un bobada, porque cuando estás con una matrona es más fácil decidir, pero cuando estás tu sola parace un abismo.

Sólo me quedan unos 8 días hábiles de rotación, y luego paso a atención primaria.

¿Hago una cuenta atrás o es mejor no contar el tiempo?

martes, 1 de noviembre de 2011

Capítulo 71: Fin de neonatos

Ayer fue mi último día en neonatos. Empecé sin muchas ganas, porque no me gustaba, pero al final le cogí cariño. Me han tratado muy bien y he aprendido bastantes cosas. Me he quitado parte del miedo que tenía, pero aún así, hoy en día, ni por asomo trabajaría en neonatos. He visto a tres pequeños de 26 semanas, hemos perdido a una de ellas, y otros dos luchan por seguir adelante.

He reconocido el amor que se puede tener por un ser al que no conoces de nada, por un pequeñín que no tiene nada que ver contigo pero que harías lo que fuera por protegerle, que abrazas y besas (que de besos y abrazos he dado!, jeje).

Esta semana empiezo en la planta de alto riesgo. Este año tenemos una novedad: debido a la falta de personal, las residentes nos tenemos que ocupar de los test basales de la planta. Me da un poco de miedo, pero pienso "si dentro de unos meses lo vas a tener que hacer sí o sí", voy a tener que decidir si un test es bueno o es malo, si hay que dejarlo un rato más o no, así que me lo voy a tomar como un reto: ¿estoy preparada?. Muchas veces me da el subidón y pienso que sí, otras veces digo " tierra trágame", pero es algo que veré con el tiempo.
La verdad es que veo a las que fueron mis R2 trabajando tan bien, con tanto aplomo, sin una pizca de inseguridad, que he de decirlo, ME DAN TAAAANTA ENVIDIA! aiss, si yo fuera así, segura, sin necesidad de comprobar todo mil veces :"útero cotraído x 3 veces", "tacto vaginal para comprobar que no me ha quedado ninguna gasa dentro x 2 veces", "compruebo desgarros suturados y periné x 4 veces", vamos, que me tiro no sé cuánto tiempo para cosas que se hacen en un plis.Pero bueno, supongo que poco a poco iré confiando en mi misma, o eso espero.

Y con respecto a trabajos, charlas, exámenes...pues no paramos. Esta semana tenemos que tener estudiado la hipertensión en la gestación y las hemorragias en la gestación, tener hecho 2 casos clínicos con sus respectivos planes de cuidados, y el viernes, la charla sobre climaterio... que por cierto, me toca abrir a mi y no sé ni cómo, "Buenos días, somos residentes de matrona de la unidad docente...", "hola, somos residentes de matrona y vamos a hablaros de...",jajaja. La verdad que nunca me había tocado empezar a mi, y se me hace un mundo.

Bueno, muchas gracias por los comentarios de post anterior.

En breve más cositas.

domingo, 23 de octubre de 2011

Capitulo 70: Una imagen por los pasillos.

Saltándonos el resumen de mis guardias, aunque podrían resumirse en dos palabras: mierda patatera, paso a hablar de lo que he hablado muchas veces ya, del ambiente hospitalario, del parto en el hospital. Y es que esta mañana, al salir de mi caca de noche, según iba por el pasillo pasaba un celador llevando una cama con una mujer de parto, con su suero, y su camisón....y su parto, o el parto del hospital. Y a pesar de mi mierda de noche, me olvidé un poco de ella y me entristeció de nuevo la imagen que ví, una enferma no enferma, encamada, medicalizada, reducida a una más, y sólo pensé "¿dónde narices estoy?" , "yo no quiero esto, quiero ser matrona". Desde que empecé la residencia siempre he sabido que mi ambiente no es el hospital, que yo no quiero trabajar así, que mi trabajo no es exactamente ese. Por ello me he llegado a creer un poco tonta, pero cada día que paso en el hospital corroboro mis sentimientos hacia el parto en un hospital.

De lo malo malo, en el hospital en el que estoy más o menos se respeta la fisiología normal, pero todavía le queda mucho mucho camino para llegar a respetarlo por completo.
Un caso de hoy, llega una multípara de parto, la exploro, le preguntamos si va a querer epidural y dice que no. ¿Contestación de la auxiliar? "ya la pedirás a gritos dentro de un rato". Cojo aire, me callo. Paso con la mujer a la habitación: "no hagas ni caso de lo que te han dicho, si no la quieres, no la quieres, no pasa nada". El motivo era que le tenía mucho miedo a la epidural porque a su madre le dejó secuelas hace unos años tras ponérsela. Pero aquí no queda la cosa. Una mujer con el dolor de parto y en un ambiente completamente desconocido es muy vulnerable. Esa mujer fue convencida para ponerse la epidural y al final se la puso. ¡Qué cómodo es trabajar así, sin una mujer gritándo y quejándose!, porque esa es la conclusión que he sacado yo.
Vamos, que una mujer tiene miedo al dolor de parto y por eso se pone la epidural, pero si tiene miedo a la epidural, el remedio es convencerla de que se la ponga!, es que no tiene ni pies ni cabeza muchas de las cosas que veo.

Frase estrella de las mujeres que le están poniendo la epidural: "yo no sé como parian antes", LA ODIO CON TODAS MIS GANAS, a veces ya ni contesto ni hago la típica broma que hacía antes con esa frase.

Independientemente de eso, una mujer con trabajo de parto en el hospital es una mujer enferma, que tiene que estar encamada porque se ha puesto la epidural, que va a necesitar seguramente oxitocina, que va a tardar en parir, que les va a poner nerviosos a los gines y algunas matronas, que es posible que haga una distocia de rotación porque ni en la cama se mueven ya que el anestesista les ha dicho que tengan cuidado cuando se muevan en la cama porque se puede salir el catéter, así que no mueven ni una pestaña, que va a parir en la cama de partos, en posición litotómica, etc.

No, eso no es el trabajo de una matrona. Eso se aleja mucho de nuestro verdadero trabajo.

jueves, 20 de octubre de 2011

Capitulo 69: Agotamiento físico

Sensación de inestabilidad, astenia, sueño, etc. Eso es lo que vengo sintiendo desde hace una semana. Empieza a pasar factura el ver pasar todas las horas del reloj todas las noches durante 4 días seguidos, los días completos que nos pasamos en el hospital trabajando (ayer, de 8 de la mañana a 8 de la tarde) sin dias de descanso, el estrés de tener que hacer el trabajo de planta, los trabajos de clase, las charlas... sin apenas tiempo. Y encima este fin de semana me toca hacer de nuevo guardias porque una compi las necesita: toda esta semana trabajando, mañana (viernes) trabajo mañana y noche, el sábado trabajo de noche, el domingo es el único saliente, y de lunes a viernes de nuevo al hospital. Y mi cuerpo comienza a pedirme un respiro y mi mente también pero no se lo puedo dar. No sé que evaluación tendré en la rotación de neonatos, pero no creo que sea muy buena, porque estoy desganada, desinteresada...no soy la que siempre soy, la que no se sienta apenas en la silla por hacer siempre cosas, la que se interesa por todo, y lo peor de todo es que me da igual. Me da miedo de que esto solo acabe de empezar, de que acabe de pasar el verano y todo lo que me queda por denlante. Me siento incluso avergonzada de decir NO PUEDO MÁS porque JAMÁS lo he dicho. Pero necesito dormir aunque sea una puñetera noche bien, descansar un puñetero día, que nos deje la coordinadora un poquito en paz porque estoy hasta las narices de todo.